No podemos cambiar al pasado, pero podemos viajar a él / Por Diana Franco
No podemos cambiar al pasado, pero podemos viajar a él / Por Diana Franco
No puedes cambiar el pasado, pero tienes la oportunidad de decir lo que querías, de ver nuevamente a alguien y tal vez, tal vez el destino funcione a tu favor y haya una posibilidad que el desenlace sea diferente; esa es la premisa del libro llamado Antes de que se enfríe el café, del autor japones Toshikazu Kwaguchi.
Antes de que se enfríe el café
Nos debemos ubicar en una cafetería en Tokio, llamada Funikuri Funikura, un establecimiento pequeño y poco llamativo que guarda un secreto: la posibilidad de viajar en el tiempo, pero para hacerlo debes seguir una serie de reglas para no terminar siendo un ente fantasmal, pues en el mismo local podemos encontrar a una mujer que no obedeció y ahora está allá atrapada como un espíritu.
Entre todas las reglas que hay como la de tomarse el café antes de que se enfríe para poder regresar a tu tiempo, existe una que tal vez rompa tus esperanzas si deseabas un futuro distinto por haber tomado una decisión estúpida: No se puede cambiar el pasado y a eso hay que sumarle el hecho de que cuando viajes no te puedes levantar de cierta silla especial.
El libro divido en 4 historias nos muestra diferentes puntos de vista: Novios, Nos trae la historia de Fumiko, una joven que rompe con su novio, pero arrepentida por sus palabras decide buscar otra oportunidad. Marido y Mujer, el señor Fusagi sufre Alzheimer y aquella enfermedad ha llevado consigo la buena voluntad de su esposa.
Las siguientes, mis favoritas personalmente, Hermanas nos narra la historia de Hirai: una dueña de un bar, rebelde y popular entre su clientela, alguien quien rompió su papel de hermana mayor y ganó en el proceso el desprecio de sus padres, pero no el de su hermana menor, quien cada año va a visitarla hasta que un día sucede lo inevitable.
Finalmente, tenemos la historia de Kei (Madre e hija) ella es la esposa del dueño de la cafetería y debido a una grave condición del corazón su vida se ha visto muy reducida, mas la vida le sonríe con la buena noticia de que está embarazada. Kei decide tener a su bebé, a pesar del riesgo, pero quiere más y desea saber que será de aquel infante y decide viajar al futuro para ver a su niña grande.
Las historias son cortas y fáciles de entender, cada una trae con ellas su punto de reflexión y aunque el pasado no se pueda cambiar, trae consigo ese consejo del viaje, ¿qué te hubiera gustado decir diferente? ¿un último abrazo? Hasta un último beso y lo más importante conocer lo que el otro pensaba.
Con todo lo anterior, podemos concluir lo siguiente y creo yo que es lo que busca enseñarnos el libro: vive tu presente, no guardes tus opiniones por orgullo o rencor y di lo que sientas, pues cuantas oportunidades nos da la vida para abrirnos con el mundo y lo malo es que no tenemos una cafetería mágica al lado.