Salud mental vs Inversión
Una de las mayores manifestaciones y medidores de lo que es el estado de salud mental de una persona, podría ser el suicidio, con todas sus multicausalidades; fenómeno que no cesa de estar presente en los manizaleños y caldenses.
Las estadísticas poco nos favorecen en la capital de Caldas, cuando a la fecha, en lo corrido del año, se han presentado 24 suicidios, cinco más que en el mismo período del año anterior, siendo de estos, 23 hombres y una mujer.
De acuerdo con un estudio del Instituto Nacional de Salud – INS, del 2025, el 91.4% de los colombianos calificaron su salud mental como buena o muy buena; sin embargo, el estudio también evidenció retos con la satisfacción con la vida, la soledad, la discriminación y el impacto de la cultura digital. En cuanto a la principal fuente de preocupación para los adultos es la situación financiera, por encima de la salud propia o de los seres queridos; el 40.1% considera que los cambios ambientales afectan su bienestar mental y uno de cada cinco asegura que la vida digital tiene un impacto negativo.
El estudio también señala que el 20.3% de la población ha sufrido discriminación, principalmente por su relación socio-económica o por discapacidad; en cuanto a la soledad, el 16% de las personas mayores de 12 años manifestó sentirse solos o aislados en una mayor incidencia entre mujeres, población LGTBIQ+, migrantes y víctimas del conflicto armado.
Ante esto, el secretario de salud de Manizales, David Gómez Springtube reconoce dicha cifra y el incremento con respecto al año inmediatamente anterior; hace referencia a una campaña llamada “Estamos Contigo” que traen desde 2024; argumenta que por tratarse de personas en edad laboral la que informan las últimas estadísticas, están interviniendo en el campo laboral y hablando con empresarios para hacer diversas campañas y detectar posibles víctimas de riesgo de suicidio; igualmente hace referencia a los llamado “centros de escucha”, de los cuales ya hay ocho de ellos y en donde con un psicólogo o psicóloga y una enfermera se atiende en consulta a las personas, ya sea presencial o través de la línea 1,2,3. Agregó que también abren la ruta de atención para que sean las EPS las que finalmente abordan los tratamientos del caso.
Señaló que la OMS tiene un promedio aceptable de suicidio que está en 6 por cada 100 mil habitantes y en los últimos tres años Manizales ha estado dentro de dicho promedio con la esperanza de terminar este año con esta tasa. También dijo Gómez Springtube que en los colegios vienen haciendo campañas con los padres y alumnos e igualmente en hogares en donde se tiene identificados cerca de 125 casos, con ideación suicida, a los cuales se les hace seguimiento en sus hogares a través de profesionales, en el marco de una campaña denominada “rehabilitación basada en la comunidad”: igualmente exigiendo a las EPS que cumplan con el “Código Dorado” que es una campaña estipulada por la legislación colombiana.
De otro lado, dentro de las explicaciones clínicas que se dan alrededor del suicidio, por parte de expertos y organizaciones, nos encontramos con la exposición del doctor, sicólogo e investigador de la Universidad de Manizales, Jaime Alberto Cardona, quien resalta que se trata de un desafío de salud pública que tiene la ciudad, porque estas personas que atentan contra su vida están mostrando que no se quieren quedar en este mundo, no lo quieren tal y como lo están viviendo; “si nosotros somos una ciudad que se jacta de que tiene indicadores altos en calidad de vida, calidad de servicios públicos, del aire, del agua, de seguridad, transporte público, entre otras, por qué hay personas en la flor de la vida que quieren irse?, eso es un verdadero desafío”, precisó el profesional de la salud. Así mismo señaló que los investigadores se están inclinando a buscar causas y soluciones por otras aristas o variables que no son las tradicionales dentro de la psicología clínica, tales como trastornos mentales, depresión, ansiedad, esquizofrenia, bipolaridad, trastorno paranoico, entre otras líneas, hacia otras variables que se investigan actualmente y que tienen que ver con las interacciones; hasta donde hay personas que viven bajo cierto bienestar y aun así se sienten excluidos, ignorados, no aceptados, no queridos, con la pareja, en la familia, en el trabajo, en su comunidad, barrio, sector, entre otras. Así las cosas, esas investigaciones están apuntando hacia lo psicosocial, lo que tiene que ver con sus círculos e interacciones; esas dinámicas que están más allá de ese bienestar y más comodidades físicas e indicadores más cualitativos que cuantitativos.
No obstante, el investigador Cardona precisa que a finales del siglo XX, Europa tenía un muy alto índice de suicidios y parte de la solución se dio alrededor de grandes inversiones en la población en actividades como fomento del deporte, la recreación, el arte, la cultura y renovaciones drásticas en cuanto a regular y controlar también ciertas conductas sociales en la población joven; es decir, una especie de zanahoria y garrote, con el respectivo acompañamiento, especialmente en la población comprendida entre los 15 y 29 años.
Según lo anterior y sobre la necesidad de invertir recursos representativos en salud mental, un ejemplo muy claro es la mínima inversión del municipio de Manizales, por no decir pírrica, de sus recursos propios para inversión en salud mental, como componente social. Así las cosas, en 2022 fueron destinados 432 millones 563 mil pesos; para el 2023, 402 mil 700 millones; para el 2024, 259 millones de pesos y para el 2025, tan solo 104 millones de pesos, dándose una drástica disminución entre estas vigencias como se puede observar; mientras tanto para infraestructura, el alcalde de Manizales ha anunciado inversiones hasta por 50 mil millones de pesos, con recursos propios. Quizá los recursos para salud mental podrían llegar hasta los 4 o 5 mil millones de pesos en Manizales, pero son provenientes del gobierno nacional en el marco de las transferencias de la nación; no son inversiones con recursos propios.
Sobre las EPS:
Las Entidades Promotoras de Salud, o EPS, en Colombia tienen la obligación de garantizar la atención integral en salud mental para sus afiliados. Esto incluye el acceso a consultas de psicología y psiquiatría, medicamentos, y tratamientos específicos según el diagnóstico, con el propósito de promover el bienestar, diagnosticar oportunamente los trastornos y brindar el tratamiento necesario.
Aunque la ley establece esas obligaciones, en la realidad se presentan muchas dificultades. Es común que los usuarios enfrenten demoras para acceder a citas con especialistas, barreras administrativas para la autorización de medicamentos o terapias, y una red de prestadores limitada, lo que dificulta el acceso oportuno y continuo a los servicios de salud mental.
La pregunta al final sería, para el caso de Manizales, ¿De qué sirve una ciudad pujante en cemento y obras de infraestructura, que sin duda también tienen un componente social, pero con ciudadanos con una regular salud mental, que no la pueden disfrutar? Otra cosa serían los réditos que genera una cosa y la otra.
Por: Rubén Darío Sánchez Quintero
#SaludMental #Suicidios