Martes, octubre 27, 2026
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La Arriería sigue viva / Por Rubén Darío Sánchez

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La Arriería sigue viva / Por Rubén Darío Sánchez


La Arriería sigue viva / Por Rubén Darío Sánchez

Aun cuando no se trata de las largas jornadas de otrora, como la que había entre Manizales y Mariquita, cuyos arrieros demoraban 10 días para llevar las cargas de café, hoy día se conserva esta actividad, en cortas jornadas de un día o menos a la cual llaman “lichigueo”.

Así quedó plasmado durante la pasada celebración de la “Ruta de la Arriería” realizada el pasado domingo 13 de octubre en la vereda Pueblo Rico del municipio de Neira en Caldas; vereda que hizo parte del recorrido de la llamada colonización antioqueña que venía de Antioquia, entrando por el norte caldense, a través de Aguadas, Salamina, Pácora, Aránzazu, Neira, pasando por Pueblo Rico para bajar al Guacaica y subir a la Cuchilla del Salado, ya en Manizales.

Dicho evento, organizado por el criadero La Juana, en cabeza de don Jairo Ramírez y su señora esposa Pamela Salazar, contó con la presencia de 20 mulas de carga y un nutrido grupo de arrieros procedentes de Manizales, Neira y Quindío. Un desfile folclórico, muestras de cargue y descargue de mulas, exposición del carriel y del atuendo del arriero, hicieron parte de la programación de esta actividad cultural.

Por su parte el organizador Jairo Ramírez, precisó que el evento fue todo un éxito dada la presencia de arrieros y público en general procedente de varias partes de Caldas y el país, a pesar de haber varias festividades en el departamento, quienes compartieron dicha cultura en un sitio que ha sido un ícono de la arriería como lo es Pueblo Rico, paso obligado de la gesta colonizadora.

Recordó el señor Ramírez que los arrieros fueron unos empresarios del transporte y su actividad estaba dedicada a ello específicamente, moviendo las cargas de región en región y generando desarrollo social y económico en estas comarcas; reiteró que aún hay zonas en el país en donde no llega otro tipo de transporte que no sean las mulas y es por ello que la arriería sigue viva.

Por último, expresó sus agradecimientos a la Gobernación de Caldas y a la alcaldía de Neira por el apoyo a tan importante actividad y reiteró que desde su criadero La Juana, seguirá promoviendo la cultura arriera.

Por: Rubén Darío Sánchez Quintero