Domingo, noviembre 1, 2026
Deportes Por Periodico El Andino 4 min lectura

Escenarios deportivos para los juegos nacionales. Otro oso más grande

Enlace copiado
Escenarios deportivos para los juegos nacionales. Otro oso más grande


Escenarios deportivos para los juegos nacionales. Otro oso más grande

A menos de cuatro semanas de la inauguración de los Juegos Deportivos Nacionales, en el Eje Cafetero, Manizales, Pereira y Armenia siguen con las mismas dudas de hace uno o dos años, en relación con la culminación de obras prometidas por las actuales administraciones departamentales y municipales para las justas de noviembre.

Hace 4 años, por este mes, el gobierno nacional decidía y anunciaba que esta zona cafetera organizaría el importante certamen de los atletas colombianos.

Con gran satisfacción se recibió la noticia, esperada con enorme expectativa de parte del gobierno del presidente Iván Duque; en su momento los mandatarios de Caldas, Guido Echeverri y de Manizales, Octavio Cardona, con sus secretarios de deportes, Andrés Marín y Martín Ramírez lograron para nuestro departamento, con la capital caldense y Chinchiná y sus homólogos de Risaralda, Pereira,  Quindío y Armenia, parte de la programación del importante evento nacional, base para muchos deportistas en disciplinas individuales y colectivas, en su propósito de participar en el ciclo olímpico y algunos para prepararse hacia la continuidad de juegos internacionales como Bolivarianos, Centroamericanos, Panamericanos y hasta Olímpicos.

Bogotá y Cali tienen el aval para orientar parte de los programas, ante la falta de sedes con toda la infraestructura.

En Manizales se firmaron compromisos según los cuales, el Coliseo Menor sería remodelado, el Coliseo Mayor demolido y que se levantaría un coliseo multipropósito en la Baja Suiza.

Igualmente, que estarían finalmente entregados el patinódromo, el complejo acuático y otros escenarios deportivos para cumplirle al país. Seguramente que el Lago Cameguadua en Chinchiná estará listo y es posible que algunas de las obras en la Unidad Deportiva Palogrande culminadas, por lo menos, para la disputa de torneos en los mismos juegos.

En su totalidad, no van a estar culminadas las obras, como todos esperábamos. Habrá recolección de escombros, pintura de fachadas, ajustes, reguero de herramientas en los accesos, barrido y otros trabajos, mientras los árbitros señalan el inicio de las competencias. 

Responsables del incumplimiento, todos los que firmaron, los que prometieron, los que no gestionaron, los que no asumieron con seriedad el compromiso nacional ante el Ministerio del Deporte, los que no colaboraron en Bogotá, los ausentes del interés desde Manizales y de Caldas, es decir, las actuales administraciones orientadas por Luis Carlos Velásquez en Caldas y Carlos Marín en Manizales, con sus respectivos colaboradores quienes no tuvieron la suficiente y necesaria capacidad para decirle a este departamento y a este municipio vamos a sacar la cara por el Eje Cafetero y seremos los mejores promotores del deporte en estos juegos deportivos nacionales.

Hoy el Coliseo Mayor se sabe que no estará listo; el Coliseo Menor seguramente que no en su totalidad, Multipropósito no hubo, solo especulación y así por el estilo otros escenarios estarán a medio culminar o sea más obras inconclusas en un gobierno municipal que fracasó porque prometió muchas grandes y ninguna está.

No hay Planta de Tratamiento, 2% de la Línea 3 del Cable Aéreo, lento avance de anillo vial en Los Cedros, Bulevar en la 19 a medias, Escuela Juan XXIII, que se restaura gracias a una acción popular y sus trabajos se ejecutan con recursos del Ministerio de Cultura, con retrasos.

Ese es el panorama a muy pocos días de que el Eje Cafetero sea nuevamente la sede de unos Juegos Deportivos Nacionales y Paranacionales.

Universidad de Caldas y Colegio Santa Inés, por ahora, se convertirán en tablas salvadoras; así evitarán \’un oso más grande\’…

Entre tanto, los atletas y técnicos de Caldas, mendigan canchas y pistas para completar la preparación. Nos parecemos a Ibagué que fracasó en similares condiciones y nos burlamos de ellos. ¡Lamentable! Hoy aquí vivimos similares circunstancias. ¡Vergüenza!

Por Duván Marín Martínez